Cifras escalofriantes sobre el desperdicio de alimentos

By 23/10/2016Sostenibilidad

Seguro que has oído en alguna ocasión que, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se estima que cada año se pierden o tiran un tercio del total de alimentos producidos.

Vamos a ir al grano, y esperamos que estos datos no os dejen indiferentes:

  • Ese tercio de los alimentos destinados al consumo humano que se pierde o desperdicia en todo el mundo supone unos 1.300 millones de toneladas al año
  • Esto equivale a aproximadamente la mitad de la cosecha mundial de cereales
  • Los países industrializados y aquellos en desarrollo dilapidan más o menos la misma cantidad de alimentos670 y 630 millones de toneladas, respectivamente, cada año
  • 800 millones de personas no tienen comida suficiente para asegurarse las calorías mínimas que sus cuerpos requieren
  • La huella de carbono de la comida producida pero no consumida es de 3,3 gigatoneladas de CO2
  • Si estas emisiones fueran de un país, éste se situaría en el 3er. puesto en el ranking de mayores emisores, por detrás solo de EEUU y ChinaTop 10 de los países que más dióxido de carbono emiten 2012
  • La huella hídrica del desperdicio de alimentos sería como la del cauce anual del río Volga, unos 250 km3
  • Los alimentos nos consumidos ocupan unos 1.400 millones de hectáreas de tierras, el 30% del total de la superficie cultivada
  • Cada año se estima que se pierden o desperdician en Europa, entre un 30% y un 50% de los alimentos sanos y comestibles a lo largo de todos los eslabones de la cadena agroalimentaria hasta llegar al consumidor, y se convierten en residuos
  • La generación anual de pérdidas y desperdicios alimentarios en los 27 Estados Miembros de la UE es de unos 89 millones de toneladas
  • Esto equivale a un desperdicio de 179 kilos por habitante, y ello sin contar los de origen agrícola generados en el proceso de producción, ni los descartes de pescado arrojados al mar
  • A este ritmo, el desperdicio alimentario en la UE alcanzará en 2020 los 126 millones de toneladas
  • Esto supone un aumento del 40 % de la cifra desperdiciada en 2013
  • Los aproximadamente 89 millones de toneladas de alimentosdesperdiciados generan 170 millones de toneladas equivalentes de CO2 al año
  • La producción del 30% de alimentos que se queda sin consumir supone el uso de un 50% más de recursos hídricos para el riego
  • A este respecto, hay que tener en cuenta que para producir un kilo de carne de vacuno se utilizan de 5 a 10 toneladas de aguaLas sequías azotan a los pobres, aumentando la desigualdad
  • En Europa, se estima que el desperdicio de alimentos en los hogares alcanza el 42% del total y en la fase de fabricación, el 39%
  • El resto se le atribuye a la a restauración (14%) y al comercio minorista (5%)
  • Los hogares españoles tiraron a la basura 1.326 millones de kilos de alimentos en 2015
  • Lo que significa que se desechan unos 3,7 millones de kilos diarios
  • Esto representa casi el 5% del total de productos alimentarios comprados
  • A nivel europeo, los hogares españoles son los que más desperdician en la cadena alimenticia
  • A este colectivo hay que sumar los desechos en los procesos de fabricación, los servicios de restauración y la distribución.
  • En total, en España se tiran al año 7.700 millones de kilos de alimentos
  • Es el séptimo país que más tira detrás de economías más avanzadas como, por ejemplo, Alemania, (10.400 millones de kilos), Francia (9.000 millones) o Reino Unido (14.400 millones de kilos)
  • En España, el 86% de las familias desecha productos sin procesar(1.135 millones de kilos), es decir, se desperdician tal como se compran.
  • El 14% restante (191 millones de kilos) procede de la comida preparada por el propio hogar

Seguro que ahora entiendes porque hemos denominado estas cifras como escalofriantes … y se podrían añadir otros muchos calificativos

En manos de todos los actores y partes involucradas está reducir estás cifras inmorales. Y que además, son insostenibles en sus 3 vertientestanto en la económica, como en la social y en la medioambiental.

Y, como hemos visto, nosotros los consumidores tenemos una gran parte de la responsabilidad en el desperdicio de alimentos.

¡Ponte en marcha!

¡No tienes excusa para cambiar a un estilo de vida ecointeligente!

 

Fuente: Ecolinteligencia.com